Página web para ZenTrack
Página web para una app de facturación y control de gastos, construida con un solo objetivo: que quien llegue se descargue la aplicación. Todo lo demás en la página está subordinado a eso.
El reto de vender software
Un negocio local vende algo que la gente ya sabe que necesita. Una app no. Antes de descargar, la persona tiene tres preguntas en la cabeza y las tres hay que contestarlas sin que las pregunte:
- ¿Qué hace exactamente esto?
- ¿Se ve difícil de usar?
- ¿Cuánto me va a costar de verdad?
Si alguna queda sin respuesta, la persona cierra la pestaña. No escribe para preguntar, como pasa con un negocio local. Simplemente se va.
Cómo está armada la página
El producto se ve antes de leer nada. El encabezado no describe la app: la muestra funcionando, con una factura real en pantalla. Se entiende qué es en dos segundos, sin scroll.
Cada bloque contesta una de las tres preguntas. Las funciones explican qué hace. Las capturas de pantalla reales muestran que es fácil. Los precios, con el plan recomendado marcado, quitan la duda del costo.
El camino de cero a usar la app, en tres pasos. Descargar, configurar, cobrar. Ver que son tres pasos y no una migración de datos elimina la fricción mental de “esto me va a tomar toda la tarde”.
Un botón de descarga en cada tramo. La decisión de descargar no llega en el mismo punto para todos: unos se convencen con la primera pantalla y otros necesitan llegar hasta los precios. Hay un botón esperando en cada uno de esos momentos.
Se captura al que todavía no puede convertir. La app está en iPhone. En vez de perder a quien tiene Android, la página le pide el correo para avisarle cuando salga. Ese visitante no se descarta: se guarda.
Bilingüe y con modo claro y oscuro. Español e inglés en el mismo sitio, y el tema se ajusta a lo que tenga configurado el visitante en su teléfono.
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El teléfono es donde se decide
Con una app de iPhone, el celular no es un canal secundario: es donde ocurre la descarga. La persona lee la página y toca el botón que la lleva a la App Store, todo en el mismo aparato.
Por eso la versión de teléfono no es una adaptación a última hora. Las capturas de la app se ven a tamaño real, los precios se comparan sin pellizcar la pantalla y el botón de descarga nunca queda lejos del pulgar.
Qué demuestra este proyecto
ZenTrack es software propio, así que aquí no hubo cliente que aprobara ni presupuesto que estirar. Eso lo vuelve la mejor muestra de hasta dónde llega el trabajo cuando el estándar lo pone uno mismo.
- Una página de producto completa: encabezado, funciones, capturas, precios, testimonios y cierre.
- Dos idiomas y dos temas en el mismo sitio, sin duplicar páginas.
- Una ruta de conversión pensada, no una lista de secciones puestas una detrás de otra.
La misma manera de trabajar que aplicamos a la web de un negocio local, aplicada a un producto de software.